Saturday, December 05, 2009

one art by Elizabeth Bishop

The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster,

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three beloved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.

-- Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) a disaster.

Monday, October 26, 2009

Espira en Octubre-Noviembre 2009.

*Conferencia de Ernesto Salmeron: "Registro de la memoria a través de la imagen
mediatizada". Lunes 2 de noviembre. 7PM. Entrada libre. En EspIRA/La
ESPORA ubicada en Bolonia, de la Embajada de Alemania 1 c. al abajo y 75 vrs. abajo. Tel: 22-66-03-60. Los esperamos!!




*Espere próximamente información sobre el Encuentro Teórico Centroamericano de Curadores: El Acto Invisible.


En otras:



*Taller con Dias & Riedweg en EspIRA-La ESPORA


Dias & Riedweg es un particular dúo de artistas visuales contemporáneas cuya propuesta combina el trabajo documental con elementos escenificados y de la cultura vernácula para analizar la forma en la que los individuos son desplazados en los campos social y político o la manera distorsionada en la que se les representa.
Ambos artistas desarrollan conexiones previamente inexistentes entre la cotidianidad y el mundo del arte y con frecuencia se refieren a la definición misma del arte y al potencial de expresión y auto-representación, desarrollando herramientas para que los individuos elaboren imágenes críticas de sí mismos. Dias y Riedweg utilizan el arte para subvertir la cultura y la política mezclando sus formas de trabajo artístico con los sistemas sociales cotidianos, contaminándolos, perturbando la autonomía del arte y la vida cotidiana, desarticulando los prejuicios que determinan nuestras relaciones.



EspIRA-La ESPORA en conjunto con la Embajada de Brasil en Nicaragua y gracias a su compromiso con el desarrollo de las artes en la región presentarán al dúo Dias & Riedweg, quiénes impartirán un taller de arte abierto a todo el público interesado, en la sede de EspIRA-La ESPORA, ubicada en Bolonia, del 9 al 13 de noviembre en horario de 9AM a 4PM. Infórmate al 22-66-03-60!


*RAPACES-RAPP 2009





La IV Residencia Académica para Artistas Centroamericanos Emergentes denominada RAPACES y la I Residencia Académica para Poetas Performáticos denominada RAPP cuenta ya con los seleccionados-as que integrarán estas dos modalidades que se efectuarán en la ciudad de Granada, Nicaragua, del 23 de noviembre al 23 de diciembre en el Instituto Tecnológico Nacional: INTECNA. Ambas residencias tienen como uno de sus objetivos mejorar la calidad en la producción artística de la región, así como estrechar lazos de intercambio y cooperación.
En el caso de RAPACES la convocatoria gira en torno a la temática de "Tiempo y Lugar" y se desarrollarán proyectos individuales y clases enfocadas a discutir sobre dicha temática.
En RAPP se pretende profundizar en los mecanismos alternativos de la poesía y sus conexiones con las artes visuales a través del performance. El cuerpo docente de ambas residencias está integrado por artistas de reconocida trayectoria como: Ernesto Calvo (Cuba), Raúl Quintanilla (Nicaragua), Marco Paulo Rolla (Brasil), Francisco Quesada (México), Dora Longo Bahía (Brasil) y José Villa (Argentina).
Seleccionados RAPACES: Fabrizio Arrieta (Costa Rica), Javier Calvo (Costa Rica), Edgar Calel (Guatemala), Jorge linares, (Guatemala), Jaime Izaguirre (El Salvador), Antovelly Cisneros (El Salvador), Alejandro Flores (Nicaragua), Emerson Morales (Nicaragua), Roberto Guillén (Nicaragua), Moisés Mora (Nicaragua), Mariela Richmond (Costa Rica), Edna Sandoval (Guatemala), Marilin Boror (Guatemala), Larissa Salazar (El Salvador), Mellissa Guevara (El Salvador), Darling Salinas (Nicaragua), Jullissa Moncada (Nicaragua), Tania Santa Cruz (Nicaragua), Dennise Huezo (El Salvador) y Dina Lagos (Honduras).
Seleccionados RAPP: Herberth Cea (El Salvador), Sandra Aguilar (El Salvador), Teresa Andrade (El Salvador), Diego Mora (Costa Rica), Héctor Avellán (Nicaragua) Illimani Espinoza (Nicaragua), Manuel Cruz (Nicaragua) y Eunice Shade (Nicaragua).

Friday, October 23, 2009

Wednesday, September 16, 2009

Rapaces-Poesía Performática o RAPP 2009



"The circus is in town", Desolation Row, Bob Dylan.


La idea es simple:

10 poetas

“una casa”

1 mes

artistas-instructores

con la respectiva nota académica experimental

en la ciudad de Granada del: 23 de nov- al 23 de diciembre,

sí, de éste año.

Tenés que mandar:

1, el mínimo, tres el máximo, de ideas

o propuestas de performance por escrito,

(inéditos o publicados, no importa)

3 poemas (ídem),

a los correos: espira.espora@gmail.com o al fdeasis@cablenet.com.ni

llená la ficha de inscripción en adjunto

completiiita.

RAPP: Residencia académica para poetas performáticos:

es una producción de El Festival Internacional de Poesía de Granada

y EspIRA/ La ESPORA

sin comentarios, sin precedentes, por primera vez

en Nicaragua.

Fecha de vencimiento o dateline: 15 de octubre, 2009.

Llamados de Emergencia al Tel: 22-66-03-60

Monday, September 07, 2009

From the enchanted world



"In most cases, those who where adept at enchantment lacked the natural insight and inborn generosity of the first wizards. Instead, they where introverted seekers afer lost or hidden powers, scholars who used arcane systems and complex, secret sciences to reach into the mysteries they knew existed just out of sight and almost out of reach. They where explorers breaching forbidden seas, and some paid dearly for the treasures they acquired".
"Their dark ventures, though, were far in the unimagined future when Vainamöinen and the first enchanters lived. The earth was very new then, and things of the natural world were changeable as opals, or so the chroniclers say". By Brendan Lehane.

Wednesday, August 26, 2009

Paréntesis con lápiz



“Things aren't the way they were before
You wouldn't even recognize me anymore”, Linkin Park. In the end.

Por Eunice Shade

(Regresé a las viejas moleskines. Aquellas que no desean ser vistas en su desnudez intensa. Han pasado 9 años. Lo que ahí encontré, lo que callaba. Las dos primeras muy modernistas para mi gusto. Con malos sonetos de pretensiones metafísicas. Con arrimadas molestias bélicas. A veces un versolibrismo ampuloso, a veces aburrida matemática asonante y consonante. Lo bélico ha sido siempre mi sangre. Aquellas letras indefinidas, punta de flecha irresoluta. Instinto intuitivo. Pero los temas, exceptuando períodos de ofuscamiento, inseguridad, incomprensión, fueron siempre los mismos. Leo ahí a una huésped de soledad estética. Simplicidad, austeridad formal, ayuno, realismo.  Siento una enorme deuda con esa desnudez solitaria. Y desde esta aguja del tiempo donde pendo ahora estoy revisando “significado” por “significado”. Para retejerlos aquí nuevamente. Para saldarme lo que me debo porque también estuve en la casa del miedo. Quería, quise ser como ustedes, lo simulé, lo traté, lo pretendí pero jamás pude asirlo.
Hoy, que empiezo de nuevo siendo aquella que fui, la voluntad del ónice corta de un tajo "el mal de ojo" y no me permite leer la señal de sus “no prosigas”. Hoy el caballo azulado azabache corre rebelde en la dirección que siempre tuvo que haber corrido hacia su vértice vacío. Perderse fue necesario para escuchar lo otro.
Mañana, según las profecías mayas, entre las dos y la una de la madrugada dos lunas alinearán la balanza de las constelaciones, cierto o falso estaré pendiente del cielo.
Esas viejas moleskines que nadie sospecha son ahora mi mapa más preciado. Ahí está la ruta de mi laberinto. Ahí la mina donde encontraré los materiales. Ahí descansan todas las heridas que poseía, ahí todo el vómito. Cada herida pretérita es ahora un ladrillo, un metal, una piedra limada de río, cada herida una pieza para tallarle un acertijo a otro ser mitológico, otra vejez temática, otra ancianidad verbal. Por eso en esta madrugada, Apolo, Luna, Offenbach y Dedalus a mis pies, por eso en esta y todas mis futuras madrugadas mi lápiz medita afilando sus múltiples puntas, mi lápiz sin palpitar, mi lápiz de hierro, mi lápiz oscuro, mi lápiz inmune, mi lápiz de grafito indeleble, mi lápiz en lenguaje denotativo.)
Me toca pues retirarme y hacer un silencio perfecto hacia adentro. Toda escritora necesita la noche, la capucha, lo encubierto, lo oculto. Lo que crees que duerme, pero en realidad vigila.


Villa Motastepe, Agosto 26, 2009. 5: 40 AM.



Tuesday, August 25, 2009

Wednesday, August 19, 2009

Babelisco



Otro cometa que habían cortado y de sus hebras de luz confeccionado el más cristalino escenario del simulacro. Ultimo y tecnológico en sus discretos afanes. Cuanta pieza se iba bordando, se bordaban, sin ver en el tejido trozos de la piel que no se toca. Cascadas de saliva translúcida llenando huecos de la tierra, creando ríos, mares, lagos. Calentándolos. Dándoles un ápice de principio. De alfabetos que desconocen el acabarse. La cellisca de un verbo inexistente ubicando espeluznantes oraciones en el medio. Porque vos y yo escribimos dioses y diosas con minúsculas. Porque vimos, (nadie nos dijo) sólo vimos.
Aquella noche en que las estrellas se apagaron el cielo cambió sus coordenadas. Y las auroras fueron témpanos, nocturnas en vacuidad. Porque ellas sí pretenden cortar las tijeras del abismo en colores ciegos. El cielo cambió sus coordenadas. El cielo enrejado.
Encontraron un ataviado, se lo apropiaron para gobernar donde no hay gobierno. Los espejos humanos son finas cajas de música. En esta compleja lucha gravitatoria la poesía es tiempo.
Después de leer, al cerrar este libro ya no seremos los mismos. Liberar lo que atrapan las palabras es estar asombrado todo el tiempo.
Beso cuántico, entre vos y yo nos comemos la serpiente. Cada vez que llegas así mi atalaya al centro del negro océano truena y relampaguea. Ordenas a mi voluntad construirte un muelle, un aeropuerto, una estación. Una alfombra mágica y persa. La que quieras. La que prefieras. La más hermosa que hayas visto. Nave, al fin, para continuar la ruta. Porque a eso vine, a construir aeropuertos. No estoy aquí para nombrar los mundos.
El Babelisco es nuestro gran monólogo. Con fatalidad e impotencia: somos poesía dormida.


From Eunice Shade. Another story. 

Friday, August 14, 2009

Vodka Shaler (a cocktail by Eunice Shade)


Eusta receta e D’ facile preparatione


Ele querere sere le “extensione” galactt-yca: Quesiazo in-zulino io sere. Io contemplareme dueñeste de le cirque du soleye. Io jugarete pe cuá the jocker non plus ultrae. Pasque le table en casetta protpia eis fascinantesta, eis tuttan-nothing-fulleXXXtra. Perque io creyere q’ le pla-sere (absolutus) eis la respestta. Ma que io no entendere a la fenme aque-io d’ que nore, nerexist resspestta. Pere io no darme quentta d’ sere absolutestio. E decire quio jugare a q’ natte , a q’ tutto, pere io no darme quentta. Io sere an hedonestra. E io gustare la frittata e’la flores. Frittantangou, flowere powere e sere miyou secretee. Eis aquesta et vino alimareme callo brasileiro, maquesta ingnor-ath nosabere que io sere calloduroortodoxus enle miyou humore, pasque formare-limare a calloupomez like mua eis sere difficcille. Pas que io sere iluminatih de la humorata pla-sera. E io jodedere (cegún mua) aquesta dele haventura d’ship-idalezca (ship’in & dale). Euese shipese nele gustarterme cuz io comodare-comod-in eun l’ miyo dominio, seis la mua cassa predi-lecta, perque sere pater en la mea cassa-casetta, mandare pe porh completta. Burlahre pe, oximoronon d’l burlahre Ciorantatestta.
A meou gustarteme la musique enmontadezca verdítula d’ aquestta ierbezca. Arribare (4-evertz) la puntilínea grisicilacta lorcaoccidentaya d’ou verdicce.
E io proponere, eio sub-eztimattina que l’ fenme eou nechechita some “extesione” (nele referigmee, of scorcese, a io) pas que l’ fenme sere ganchimestristteh, eio gustarteme aque-io dl ganchilibrestteh ajetno. E io no sabere quioaquesta “llami-gerah” labareme testta about-et l’ fenme in cuestione. Café-too-latte eu estaddo drinkando.
Pero io continuare inlamiya casetta (hogarate-eruptete-sabrosete d’mpacho) pasque gustarteme arrrto. Io despernancahddo with lamiya “extensione” lamita per bellitzimos desires.
Io sere lover of sedentaritis, ma que io vestire la mua sedentaritis dla infinutude dl humore du soleye. Io estare enesas redes y nosabere sin querere. Porh eso gustarteme musho, mushi-itsmo... jeje...

Zzzz. So unexciting.


Pd: esta copulatta del ADN to be continued. Of course, my love.

De incomodidades miyas y dior-tos.

Wednesday, August 12, 2009

Lectura y/o interpretación meta-poética del poema “Ah que tu escapes”, de José Lezama Lima. O una propuesta de lectura en clave intuitiva.




Por Eunice Alejandra López Sánchez


Sin duda el código clave para la lectura de este poema de Lezama Lima es el metafísico, el cual, revestido de un código digamos aparentemente “estético” configuran el acero y acervo intuitivo del poeta/ poema, del padre/ hijo.

Me atrevo a hacer tal aseveración tomando en cuenta lo escrito por el mismo Lezama Lima, y que lo retomo vía Yurkievich: “(...) desconozco totalmente lo que es mucho o poco en materia de expresión (...) el cómo y el cuando escapan de nuestras manos (...) lo que me ha interesado siempre es penetrar en el mundo oscuro que me rodea. No sé si lo he logrado con o sin estilo, pero lo cierto es que uno de los escritores que me son más caros decía que el triunfo del estilo es no tenerlo...No sé si tengo un estilo, el mío es muy despedazado, fragmentario, pero en definitiva procuro trocarlo, ante mis recursos de expresión, en un aguijón procreador”.
Por tal razón me sabría a herejía acércame a Lezama en clave racional, pues de más está sabido que su literatura, en gran parte pretende escapar y/o liberarse de la misma. Pero vamos al poema en cuestión, al cual, trataré de operar desde un ángulo semiótico proporcionado y sugerido por el Dr. Nicasio Urbina. El poema Ah, que tus escapes, pertenece al segundo poemario de Lezama, titulado Enemigo Rumor (1941), es el primer poema correspondiente a la sección denominada Filosofía del clavel (la cual es sintomática en relación al poema).

Disección nuclear del poema

Ah, que tu escapes en el instante
en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.


Esa presencia, digamos “superior” estuvo ahí. El la tuvo ahí. La sintió aún en la fugacidad de su momento. Esa vieja presencia a la que vamos llamar “Poesía”. La cual tuvo su instante de “acomodamiento formal” perfecto en las manos poéticas de Lezama Lima. El poema pues se nos abre y nos da la llave de entrada revelándonos que es un poema que trata de esa “viajera” incansable que es la Poesía y a la que es difícil retener más de lo que ella permite y concede, para maravilla y asombro de nosotros, y del propio Lezama. Los dos versos, de alguna manera, también nos remiten al “yo persigo una forma que no encuentra su estilo” dariano, es pues, digamos, el mismo problema, sólo que ambos optan por abordarlo (resolverlo?) de maneras distintas. Nos detendremos pues en la manera Lezamiana.


Ah, mi amiga, que tú no quieras creer
las preguntas de esa estrella recién cortada,
que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga.


Poesía, ¿por qué tú no quieres creer las preguntas de “esa estrella recién cortada”?, (las preguntas de la razón) (el fuego robado por Prometeo, digamos), que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga, que va mojando sus puntas en sus “contrarios”, esa razón mojada, generada y generadora de “dialéctica” y así sucesivamente y a la que la Poesía no le cree nada de nada. Lezama la cuestiona suavemente; le cuestiona el no creer las preguntas de ese proceso dialéctico, de esa estrella amenazada y en lucha con su contrario, con su estrella "enemiga".


Ah, si pudiera ser cierto que a la hora del baño,
cuando en una misma agua discursiva
se bañan el inmóvil paisaje y los animales más finos:
antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados,
parecen entre sueños, sin ansias levantar
los más extensos cabellos y el agua más recordada.


Si pudiera ser cierto que a la hora de ese “baño dialéctico”, cuando en esa misma “agua discursiva”, cuando en ese mismo río racional (el discurso hegemónico de la razón) se bañan “el inmóvil paisaje”, las categorías de eternidad, de perduración, las categorías de fijación que promueve la razón, la axiología tradicional, es decir todo aquello que NO se mueve y nos fija, nos sitúa en el tiempo y el espacio.

Luego "los animales más finos” son los más perversos en clave racional. Estos animales están contra la razón, “ya hace rato que se bañaron en ella, por eso están ahora en otro lado”, son animales del paisaje intuitivo, son ágiles, son móviles, volubles, tienen una particular manera de abordar el espacio (pasos breves, evaporados, es decir, no se fijan, porque funcionan y responden a un tiempo particular) por eso desde el inicio de este núcleo: Lezama nos advierte “Ah, si pudiera ser cierto”, que los fijos y los no-fijos se bañen en el mismo “charco”, pero no al mismo tiempo que “el paisaje inmóvil y sus habitantes”, no en el mismo momento, sino con distancias considerables y cabe aquí aquello que Heráclito sentenció: Nadie se baña dos veces en el mismo río, pero todos nos hemos bañado alguna vez por primera, segunda y tercera vez y así y nunca es el mismo río y nunca somos los mismos y no siempre lo hacemos juntos. Hay una vista hacia atrás de parte del poeta.

Estos “animales finos”, sí, a los que Lezama da forma de antílopes y serpientes “parecen entre sueños, sin ansias levantar los más extensos cabellos (develar, aclarar el rostro de algo) y “el agua más recordada”, que conectada con “el agua discursiva” nos sugiere que hubo un momento en que esa agua tuvo su gloria.“El agua más recordada” alude a ese momento primigenio de parto racional, cuando estrenando la razón creímos que todo era posible. Pero la razón al igual que la revolución (nica) se nos fue de las manos y no la pudimos controlar. Interesante aquí escribir un libro titulado “La razón perdida”.

La cuestión es que estos animales finos nos recuerdan, o al menos parecen o pretenden hacernos “recordar”, el momento “primigenio” de incursión racional. Hay pues algo de romanticismo, de añoranza y de nostalgia en el poema. Hay de nuevo una vista atrás.

Una vez expuesto la anterior, me sugiere Nicasio Urbina que estos “animales finos” podrían ser “nuestros y/o los poetas”. Ciertamente sí. Concuerdo con Urbina en que podrían ser los poetas, una especie casi en extinción de ese tipo de poetas. Y el poema en este sentido estaría más próximo y eficazmente vinculado con su tema nuclear que es "la Poesía", y que sintetiza la búsqueda fundamental de Lezama Lima.


Ah, mi amiga, si en el puro mármol de los adioses
hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar,
pues el viento, el viento gracioso,
se extiende como un gato para dejarse definir.


Si en el puro mármol de la muerte, en el puro mármol donde en epitafios atesoramos el recuerdo, porque en mármol le robamos algunas memorias “significativas” a la muerte, si ahí en ese “sepulcro” hubieras dejado “la estatua” que nos podía acompañar...

Significa que el poeta se fue con la Poesía: “nos podía acompañar”, pero el poema se quedó en otro lado que no es precisamente el cementerio en lenguaje denotativo. Y que bien podría ser la memoria del lector. El poema “migró”, diría Umberto Eco, a otro espacio, muy diferente a aquel a donde se fugó Lezama Lima con la Poesía.


Me detendré en la estatua: Ella es lo tallado en vida, lo inmóvil; no obstante dentro de su inmovilidad y su fijeza fue capaz de “retener” algo de la Poesía.

Si asumimos que el poema tiene algo de indestructibilidad no podría equivaler a la estatua, ya que esta última sí se encuentra sujeta a ser destruida. Pareciera que para Lezama el poema tiene mas perdurabilidad que una estatua; no así la Poesía, que es inaprensible, viajera, móvil, fugaz.

Leo nuevamente estos versos y acude a mí la nostalgia o la añoranza de parte de Lezama hacia el poema, hacia el “hijo” del cual inevitablemente se ha “separado”.

Podría querer decirnos Lezama: "Me voy con mi amiga, pero te dejo el poema, te dejo a mi hijo".

La propuesta de interpretación intuitiva que les haría sería más o menos así:

"Poesía, si en el puro mármol de la muerte, hubieras dejado el poema que nos podía acompañar...
Si en la pura muerte lo hubieras dejado".

La segunda parte del cuarto núcleo nos dice:

pues el viento, el viento gracioso,
se extiende como un gato para dejarse definir.

En donde se advierte el declive o cierre del momento fugaz, de la epifanía. Pues el viento: lo inaprensible, “lo in-formable”, aquello a lo que no se le puede dar forma y que vaga libremente por el mundo y nos envuelve: la Poesía, graciosa y juguetona, pero también traicionera y poco confiable, se “extiende”, es decir se “deforma” (para formarse) como un gato, nuevamente como “un misterio” para dejarse definir.

El viento es aquí una metáfora de la Poesía. Una especie de misterio poético, digamos, casi “religioso” en el sentido de veneración, de oscuridad, de culto, y que Saúl Yurkievich, Julio Ortega, Guillermo Sucre y Xirau han detectado y analizado en sus ensayos sobre Lezama Lima.

Conclusión

Ah, que tu escapes es pues un poema de nostalgia, de añoranza, es un poema digamos romántico en clave intuitiva. Una intuición que contempla en parte “hacia atrás” con nostalgia. Digamos, “pasado y futuro” enfrentados desde un “presente”. Como cuando los señores, los ancianos, recuerdan aquella infancia, aquella adolescencia, aquella juventud turbulenta y pasional pero fresca en su sabor, que nos hace añorarla. La tríada semántica o los actores del poema son: la Poesía, el Poeta y el Poema.

El poeta que entra en conflicto con la Poesía, a causa del hijo, a causa del Poema. Es, pues, un suave reproche a la madre, a la Poesía por escapar, por no estar ahí siempre a su lado, y que incluso en “el momento de partida”, hay que abandonar al Poema y dejarlo a merced de nosotros en este mundo, huérfano.

Ah que tu escapes, plantea también el conflicto que la madre, "la Poesía", tiene con la razón hegemónica. Ah que tu escapes, es también una vista hacia atrás por parte del Poeta, y que gracias a otros poetas “más finos” él hablante lírico, que es Lezama Lima, ha logrado vislumbrar.
La performancia en este poema (sea consciente o inconsciente) se corresponde con la competencia. Ambas son intensas.

La semiósfera es netamente metafísica y de alto nivel intuitivo, y aunque en ocasiones recurre a imágenes físicas “no coherentes o racionales entre sí, como conjunto”, lo hace únicamente para vestir ese “reverso enigmático” (como le llaman los técnicos) y acercarlo muy sutilmente, muy tímidamente a nosotros. Es decir que la imagen de lo físico es manipulada por lo que está “mas allá”, lo que genera cierta opacidad en el lenguaje, sobre todo si pretendemos acercarnos en clave racional.

El código mayor, o código –“S”, como le llama Umberto Eco, es el metafísico, que alude predominantemente a "la Poesía", la cual podríamos decir está situada, como señalaba anteriormente en un contexto intuitivo, en un contexto “más allá”.


Monday, June 29, 2009

Nadar sabe mi llama la agua fría...



Por Eunice Alejandra López Sánchez

Qué pálidos me resultan a mí los tercetos, y no los cuartetos. Pese a que no dejo de disfrutar el dramatismo narcisista del ultimo verso* de este conocido soneto de Quevedo. Aunque sí coincido con Amado Alonso en que “el punto de partida es el sentimiento de que en el amar ha adquirido el poeta un enriquecimiento definitivo (...) la primera intuición que acude para configurar y expresar el estado sentimental del poeta es la de que, a pesar de la severa ley de la naturaleza, algo indestructible ha adquirido en el amar”*.

A mi modo de ver, Nadar sabe mi llama la agua fría es un verso perfecto, que desde su posición y su ser de pequeña unidad (núcleo) generadora sostiene no sólo el poema en sí, sino también el estilo de la “Weltanschauung” del autor, pero lo hace en ése sentido al que me refiriera en las “Aproximaciones a Lezama Lima, su obra poética claro está”, me refiero a eso de que el poeta o el artista no sólo crea forma, sino que como bien lo escribe A. Alonso “la gran crítica tradicional busca en la Weltanschauung” de un autor su contenido filosófico, religioso, social, moral, etc, la estilística necesita esos conocimientos, pero lo específico de su tratamiento consiste en que ve la visión del mundo de un autor también como una creación poética, como una construcción de base estética”.

El poeta, el creador a través de su obra nos propone pues no sólo una vestidura de valor artístico, propone también su propia cosmovisión, su propia intuición del universo, de su y nuestra verdadera existencia, es decir que está creando en el sentido más completo de lo que significa el verbo crear. Y aquí la palabra intuición adquiere una relevancia que nada tiene que ver con la explicación racional de la misma, mas bien por su autonomía como sistema cognoscitivo poco explorado por el ser humano, aunque debo reconocer que una considerable cantidad de poesía ha intentado acercarse al mundo a través de ella, de la intuición. Sin embargo al querer extraer la materia de valor poético de una obra, que usualmente se hace con sofisticados, y algunas veces modernos, –por no decir contemporáneos- mecanismos racionales, estamos de alguna manera metodizando, racionalizando la intuición, lo que a mi manera de pensar, significa que la estamos ahogando, le estamos cortando las alas. Estamos intentado trasladarle facultades racionales que no le son propias, la razón hegemónica no se conforma con su fracaso a medias (lo califico de a medias porque no creo que haya fracasado al cien por ciento), y quiere ahora apropiarse a como dé lugar de la intuición forzándola a ser parte, degradándola a una herramienta más manipulada por la razón misma. Deberíamos pues utilizar la intuición con sus atributos propios, la problemática radica en que no sabemos a ciencia cierta el comportamiento y digamos las leyes y las inteligencias, si me permiten el abuso racional, que conforman el ser y esencia de la intuición como camino y como posible método (otra vez disculpen la recurrencia racional). Desconocemos los organismos intuitivos y su funcionamiento, y lo más cerca, acaso, que habremos estado es con la poesía. La poesía se ha convertido en el espejo que alguna veces atrapa y retiene y otra veces permite por medio del reflejo liberar en chispas, la imagen de la Intuición, entendida ésta como alma y cuerpo, como fin y como método, como las dos caras de una misma moneda (hay que aprender a ver los objetos en 3D), pero sobre esta temática de la intuición como herramienta y fin profundizaré en otro texto pues hay armonía y dicotomía según los ángulos que se observen.

Y he aquí algo que recurre a mi memoria, y tiene que ver con lingüística. Un atrevido como Karl Roehl describe la lengua de los Chambala, que es una de las del grupo bantú, según nos dice Weinrich*, después de sus años de estudio en África, dedicado a esta lengua, para terminar diciéndonos campantemente que “los chambalas tienen sólo una visión (“la visión más primigenia e ingenua”) no tienen concepto del Tiempo (de la esencia del Tiempo”, la mayúscula del tiempo es de él por supuesto). No es extraño que los Chambala “vivan al día, irreflexivos e inconscientes”.
Desde esta manera nos encontramos con uno de los grandes problemas a inicios del siglo pasado, al momento de describir el sistema temporal de una lengua, sobretodo si es, llameémosle, extraña, ajena a nosotros. Y es que no podemos aplicar la misma medida del tiempo, las mismas reglas de nuestra lengua a otra totalmente distinta. Algo parecido le pasó a Benjamín Whorf cuando se dedicó al estudio de la lengua de los indios hopis (lengua que pertenece a la familia de las lenguas aztecas). Pero Whorf tuvo una mejor actitud a medida que profundizaba su estudio, pues a como señala Weinrich: “cada vez se le iba haciendo más patente que toda su descripción está prejuiciada por conceptos de origen indoeuropeo. A partir de esos conceptos, la lengua de los hopis, parece irregular. Sólo liberándose de ellos surge a la vista la regularidad de la lengua no indoeuropea. Whorf confiesa: Más tarde encontré que era perfectamente regular en relación con su propio modelo” (...) las lenguas hopis interpretan, pues, el mundo de una forma muy distinta. No encajan el mundo en el tiempo ni el espacio, sino en otras dos “formas cósmicas” que Whorf denomina “manifested form” (objective form) y “manifesting form” (también, unmanifest subjective form). Esta es la metafísica de la lengua Hopi contenida en su sistema de las formas verbales” (...) Sin nuestra lengua, obsesionada con sus tiempos, no estaría nuestra civilización tan obsesionada con el Tiempo y sería una civilización totalmente distinta. La prueba se halla en los indios hopis. Su idioma es tal que el Tiempo no representa en él papel alguno; tiene, en cambio categorías que nosotros apenas concebimos (...) los hopis no han creado una civilización de cronómetros ni de máquinas, sino una forma de vida distinta, que sin duda, puede atribuirse pocos logros económicos, pero que quizá refleje el mundo con más autenticidad que una civilización que, al fin y al cabo, del Tiempo hace sólo dinero”, nos dice Weinrich en su análisis que aplaudo con entusiasmo y que traslado a la temática “Intuición- razón”, para reiterar que no podemos forzar, entender o convertir a la Intuición como una pinza más de la razón. La Intuición tiene sus propias leyes, sus propios mecanismos, su propia naturaleza, hay que explorarla sin miedo, dejarla que se desarrolle y aplicarla para acercarnos novedosamente al mundo y a nosotros mismos. He ahí el papel de la mujer como exploradora y desarrolladora, necesitamos pues una versión femenina del mundo, una versión femenina de la razón, de la Intuición, de la poesía, de la literatura, los ojos independientes de la mujer son entonces una ventana a la esperanza.

La poesía en el más estricto sentido formalista y la visión de su autor en ella, no son mas que un foco –particular-, un par de lentes, un método que nos muestra la realidad o la propuesta de realidad y/o verdad según su ubicación, filtro, ángulo o enfoque. Desde el camino de la poesía, desde el sendero que es la poesía, ella misma confabulada con el poeta, nos van conduciendo a una realidad o a una fantasía que a veces reconocemos y a veces no.

El poeta hereda los telescopios (absolutamente nada que ver con el telescopio en la noche oscura de Cardenal) y los cielos particulares de los mismos, pero él en su afán de originalidad construye su propio telescopio y apunta a su propio cielo, y a veces es como si este telescopio fuese el mundo: Método y fin copulan y son uno solo. La poesía misma pues se convierte en el fin. Y en este desdoblamiento de situaciones oscilamos. Y estas serían por el momento mis dudas: ¿ser o no ser? ¿la poesía o la literatura como método o como fin? ¿o como una sola llama? ¿es la poesía auto-telica?

Pero volviendo al verso generador de Quevedo, hay algo poderoso en él. La discreción con que alude a lo que se llevará, que ni aún después de la Muerte, ni aún después de cruzar las aguas de la muerte (haciendo clara alusión a la mitológica laguna de Estigia a como señala A. Alonso) podrá olvidar o abandonar aquello que le es o fue más valioso en vida. Encuentro lo hermoso del verso no en el recuerdo que puede dejar a sus seres amados (por seguir la tradición crítica de este poema y asociarlo al amor humano) sino en la seguridad que transmite a quienes deja en vida, de que jamás podrá olvidarlos, que siempre los tendrá grabados en el corazón de su espíritu, y que donde quiera vaya, y en lo que sea que se convierta, sea existente o no existente, sea carne o sea piedra, o ceniza y polvo a como escribe el poeta, sea lo que sea y sin importar si los destinatarios corresponderán al sentimiento, esa llama que de ellos se lleva y de la que está formada su llama arderá por siempre, desafiando así no sólo las leyes de los vivos, sino a aquellas que desconoce, que supone existen después de la muerte, y aquí nos damos cuenta de que Quevedo preconcibe pues el mas allá también como un mundo jerarquizado y organizado, lo que revela su vinculación cristiana, bueno no todos somos perfectos, y a fin de cuentas, la belleza del verso pone en jaque toda ley, incluyendo pues la cristiana misma en “el más allá”. Lo bello del verso se nos revela no en lo que el actor del verso deja o pueda dejar en la memoria o en el mundo de los vivos, sino en aquello que se lleva, irredento, y a prueba de todo posible olvido, porque el olvido de todo lo vivido sería para él la Mayor de las muertes.
Otra asociación interpretativa es que la llama de su alma siempre estará viva, no se apagará, y al no hacerlo esto derivará en la conservación y exaltación de la memoria, de la historia personal vivida (no deja de tener su gesto narcisista), de ese tiempo que tanto despreciamos y al que constantemente nos sometemos, pero que no en balde aunque lo hemos padecido, también lo hemos gozado. Quiero creer pues que la llama que sabrá cruzar las gélidas y oscuras aguas de la Muerte, es la de placer, la del amor (en cualquiera de sus manifestaciones) sin convenciones, sin tradiciones.
Quevedo pues transgrede las leyes tradicionales del tiempo y el espacio, y sugiere que aunque nos transformemos (se adelanta a la tercera ley de Newton en este sentido) en lo que sea que seremos, si es que seremos, aunque retornemos a ser ese polvo cristianoide, no seremos iguales, nunca el fin se corresponderá con el inicio, nunca regresaremos en términos de igualdad al cero. Después de todo lo vivido, nunca seremos los mismos, ni aún después de la muerte.*


Villa Motastepe, Managua, Junio 27, 2009.


*El ultimo verso dice así: Polvo serán, más polvo enamorado.

*Materia y Forma en Poesía. Amado Alonso, tercera edición. Biblioteca Románica Hispánica. Editorial GREDOS, S. A., Madrid, España. Págs. 91-107. Proporcionado por mi Profesor de Estilística y Poética Textual, Dr. Jorge Shem Cham, UNAN-Managua.

*Estructura y Función de los tiempos en el lenguaje. Harald Weinrich. Págs. 381-396. Proporcionado por mi profesor de gramática, el Lingüista, MSC. Amadeo Albuquerque Lara, UNAN-Managua.

*Marques de Altillo. Rioja. Denominación de origen calificada. Tinto. Granate con reflejos violáceos. Aroma de buena intensidad con notas de ciruela e higos secos. En boca es fresco, frutoso y agradable. A menos de 10 dólares la botella en cualquier supermercado de Managua. Es un vino joven, equivalente a decir que es un excelente joven rockero o poeta joven embotellado. Ya no sería el genio, sino el poeta de la botella.

Tuesday, June 16, 2009

Aproximaciones a Lezama Lima, su poética, claro está.


Por Eunice Alejandra López Sánchez

Pronunciar Lezama Lima es invocar no sólo un estilo particular. Es apenas la punta de un iceberg. Es carga estructural y semántica.
Si bien la poesía se ha visto diversificada en diversas estéticas y escuelas, me quiero detener únicamente en las dos antípodas generales. La primera es aquella poesía, digamos, limpia en donde el poema (objeto) es un cuerpo desnudo, transparente, sencillo. Entre más austeridad y simpleza en la utilización de recursos más se cumple el objetivo de esta vertiente, entre menos accesorios, más pureza. Entre más diáfana la imagen y su contenido, mejor.
La segunda es el extremo. Entre más sofisticación, más complejidad, entre más estado de delirio y recursos estéticos, más eficaz es el poema. El derroche y la superposición neo-barroca no sólo del estilo, si no también de la estructura semántica en el texto son marcas explicitas que definen una cosmovisión estética del mundo poético. A esta marca correspondería la línea literaria de José Lezama Lima, en donde la exquisitez del producto radica en su sofisticación y originalidad.
A raíz de mi acercamiento al poeta con Muerte de Narciso, poemas dispersos y la selección de poemas realizada por Cobo Borda fui descubriendo y comprobando la intensidad y el equilibrio lírico que caracteriza la estética lezamiana. Estamos pues ante una solida unidad conceptual y estilística que identifica y etiqueta la inconfundible pluma de este poeta a lo largo de la construcción de su obra. Y si a esto le agregamos el contexto socio-político las virtudes resaltan aún más en la poesía de Lima. Porque sabemos que la historia de la literatura cubana ha atravesado momentos claves que han pretendido definirla, sin embargo tomando en cuenta el asenso de la revolución castrista en 1959 y el proceso de cambios dirigidos por la ideología del comunismo, nos damos cuenta que las aspiraciones y ejecuciones de Lezama Lima se mantuvieron intactas, lo que da a su obra una particularidad y un valor agregado debido al contexto en que fue escrita. Pero más que la vida y el entorno social del poeta, el objetivo principal del presente ensayo es acercarme a los lineamientos generales, a la base que sustenta la poesía de Lezama Lima.
Nos dice Ramón Xirau en “José Lezama Lima: De la imagen y la semejanza” , que la poética lezamiana empieza por ser “poética de la metáfora y de la imagen. La metáfora entendida como transposición, analogía, metamorfosis.
Es decir que “en el sistema poético del mundo que propone Lezama, el origen y el fin están en una sola palabra: imago, imagen”. Si bien otros poetas como Rubén Darío cimentaron su poesía en la musicalidad (apelando al sentido del oído) en Lezama Lima el alfa y omega radica en la imagen, a como señala Xirau. Y evidencia de esto son sus poemas, pues cada uno se encuentra cargado de un ramillete de imágenes completamente novedosas, auténticas y propias, y lo que es más sorprendente conducidas por un hilo racional casi imperceptible, como si la razón fuese de cristal y estuviera a punto de romperse en cualquier momento. En este sentido para Lezama el proyecto racional, a la manera clásica, es secundario y prima ante todo la estética de una imagen lírica aparentemente irracional.
Otro aspecto a destacar es la cuestión de la apariencia, a este respecto Cintio Vitier (citado por Xirau) afirma que con Lezama “ el poeta busca una imitación verbal de la insondable apariencia”. Y aquí se nos plantea otro cimiento de la poética de Lima, que enlazado con la imago nos lleva a deducir que una de las principales acciones lezamianas consiste en la búsqueda y en la representación de la apariencia metafísica y/o de lo espiritual. Pareciera pues que Vitier le resta un porcentaje de creación al proceso de producción poética lezamiana pues podríamos interpretar que Lezama, el poeta, según Vitier, pretende imitar verbalmente la imagen “insondable”, aquello misterioso e intangible que está más allá de nosotros pero que ya existe, es decir que Vitier establece categorías fijas (prefijadas) de la apariencia, del supuesto “look” del contenido al que Lezama da forma en el poema. Dicho en otras palabras el contenido espiritual ya está ahí desde antes (esto nos plantea muchas dudas pues habría que preguntarse las causas del origen y los sujetos activos de “eso que ya existe” y en definitiva es otro tema), tiene su autonomía e historia propia, Lezama lo busca, lo identifica, lo filtra a través de la forma original que él fabrica, lo imita pues con lenguaje poético y lo (re) presenta. Lo que significa que para Vitier esa “insondable apariencia” es “parecida” a la poesía de Lezama. Pareciera pues que la insondable apariencia es la “apariencia superior” (las comillas son todas mías), lo que nos revelaría más del pensamiento de Vitier que de Lezama propiamente. Lezama, entonces, en la mente de Vitier imita cómo luce o cómo le parece que luce “lo más allá”, más no la cuestión en sí, se trata entonces de la esencia de la apariencia, en donde Lezama sería el destilador, el (trans) formador, el convertidor, el traductor del contenido de la imagen (del contenido de la imagen, no el contenido del contenido) de la apariencia a nuestro y/o a su mundo poético. Lezama pues produce y crea forma, no temática. Aunque yo prefiero inclinarme a creer que la estructura semántica en Lezama es también una propuesta legítima y original de cómo él percibe “lo más allá”, es decir que más que verdad, es, digamos, ficción fabricada también por Lezama. Lezama no es entonces un simple traductor, un simple imitador verbal de “superficialidades espirituales” (las comillas también son mías) aunque no haya sido precisamente ésta la intención (consciente) crítica de Vitier, de plantear o sugerir lo antes dicho.
Lezama por su lado llegó a decir que “el poeta anda en busca del eterno reverso enigmático tanto de lo oscuro o lejano como de lo claro o cercano”. Y apunta Xirau que “habría que añadir, con todo, que “la insondable” apariencia” y el “reverso enigmático” son expresiones metafóricas para referirse y referirnos a lo que de verdad le importa a Lezama Lima: para referirse a Dios”.
Saúl Yurkievich lo plantea así: “ Sus personales mezclas transculturales, transhistóricas actúan como transporte extrañador y sublimante. Si algún conocimiento proponen es el fantasmal de lo fantástico o de la maravilla esotérica”.
La poesía sería pues –una especie de- religión, y así lo señala Julio Ortega en “Lezama y la biblioteca de Cemi”: (…) “esa necesidad unitaria se cumple en Lezama por lo menos a partir de dos fuentes proyectivas. La primera hunde sus raíces en nuestra tradición más característica: el pensamiento cristiano; la segunda, en la tradición órfica: la fe en la poesía como camino de revelación. Ambas fuentes se unen en su obra, porque se equivalen: la experiencia poética es una forma equivalente a la experiencia religiosa”.
A su vez, Guillermo Sucre en Lezama Lima: El logos de la imaginación, afirma que: “ejercer toda autonomía verbal dentro de un verdadero sistema poético del mundo: esto es lo que intenta hacer Lezama Lima. La poesía como lo real absoluto y la filosofía como operación absoluta (Novalis). Mas radical aun: solo este sistema podría reemplazar a la religión”.
¿Se trataría entonces del conocimiento, búsqueda y representación de la apariencia (poética) de Dios? ¿De la búsqueda incesante de la imagen de la forma divina? ¿Serían estos los verdaderos propósitos lezamianos? Dejo las preguntas al aire para ahondarlas en otra ocasión.
Lezama Lima, su obra en todo caso, pretende alejarse de los filtros de la razón hegemónica, y en otro ámbito, del paisaje o realidad en estado puro. Para Lezama no hay poesía sin transformación o alteración de la realidad, sea esta poética u de otra índole. Y lo que es todavía más interesante, cada creación tiene sus propias leyes, lo que nos conduce a emparentar a Lezama Lima con el estructuralismo europeo. Yurkievich escribe: “Abolida toda censura racional y realista, la imaginación sin ataduras se libra al imperio de su propio dinamismo”.
Una vez apartada la razón, entramos al placer y sus principios. O mejor dicho al principio del placer en la poética lezamiana. Al respecto anota Yurkievich: “Es esta una poesía empedernidamente hedónica. De inmediato se propone como objeto estético, halagador, sensual, suntuario. Deleite ocioso, desinteresado gozo, (…) Posibilita el contacto con otra realidad por desacato al orden del realismo utilitario (...) triunfo total del principio de placer sobre el principio de realidad: Lezama Lima se aleja al máximo de la verosimilitud realista (…) abandona cabalmente el ámbito de lo real convenido para instalarse en el imperio de lo fabuloso”. Y por placer, por el sencillo gesto creativo de lo sensual y lo sublime. Lo sensual ubicado en la temática fantasmal pero con forma erótica (subrayo forma, no fondo). La forma en Lezama es placer, es desborde, es derroche, es exceso equilibrado, exquisitez. Su religión poética se integra a una expresión verbal del placer.
La poesía es pues un misterio (un misterio que le y que produce placer) y hay que entregarse a ese misterio “que se revela y se vela”. La poesía en él es pues un camino y el camino también se corresponde o correlaciona con la poesía.
Una vez considerado todo lo anterior, podría establecer que con la poesía de Lezama Lima entramos en un complejo mundo de recreación estética. En su poesía prima la sofisticación de la imagen. La imagen es el medio y al mismo tiempo es el fin. La imagen es el medio que nos conduce a la sofisticación estética. El fin es un instrumento del medio para que el medio brille y protagonice el poema. Ambos brillan en el escenario literario.
En Lezama el espejo de la realidad es “reformado y transformado”. Lo trascendente fluctúa entre los polos, entre la metafísica, el espíritu, la materia y los cuerpos.

To be continued....
o está historia continuará o se editará o se ampliará...pero algo sucederá.

pd: Lezama, lo nuestro apenas empieza. No hallo las horas para decirte "Al fin solos, Leza, querido".

Tu eu.


Bibliografía (just if u need it)

-Ramón Xirau, pag. 99, José Lezama Lima, de la Imagen y la semejanza.
-Saúl Yurkievich, pag. 485. Suma Crítica. De El Eros relacionable o la imagen omnímoda omnívora.
-Julio Ortega, pág.246. Una poética del cambio. Lezama y la Biblioteca de Cemi.
-Guillermo Sucre, pág. 160, La mascara, la transparencia… Lezama Lima: El logos de la imaginación.

Tuesday, February 24, 2009

paisaje matutino



Ya cumpliremos como 90 años de cargar con el inodoro de Duchamp en las espaldas. Y todavía el puto inodoro despierta la ira de algunos.
Los viejos tomos de historia del arte de principios del siglo pasado decoran el estante, finas capas de polvo los cubren. Sombras y vértigo nos producen cuando los abrimos.
¿Habremos llegado a un punto en que sólo blancas tinieblas nos rodean? ¿Hacia donde apunta la flecha?
El o la artista está perdido frente a un muro sin escapatoria, aparentemente. O quizá se encuentra aburrido haciendo el tour desde el principio principito, esta vez con zapatos tennis o descalzo, con su mac o con su Ipod, registrando lo que ya sabemos, esta vez con algunas piruetas, otros lentes, otro soundtrack que le da cierto “toque” de novedad, como hiciera Sofía Coppola en María Antonieta.

Siempre se está o estamos inventándonos telescopios o cámaras mágicas para descubrir la realidad o imaginarla. Así veo al artista, con una digital en pleno renacimiento, o en pleno oscurantismo, o en plena era glacial (cada quien escoge su capítulo).

Ahí está sentado en la filosa roca de una costa (o arriba del techo de su casa con una bolsa de jocotes) intentando redefinir las fronteras entre lo de ayer y lo de hoy. Redefiniendo las estéticas o ¿es que acaso en este capítulo viviente de la historia del arte (que todavía se pone en tela de duda, que todavía se está escribiendo en líneas apócrifas según algunos) ya no existe la estética?
¿La nueva actitud de creación de la obra y de acercamiento a la misma debe ser entre más cotidiana y común (puede ser grotesca o íntimamente sórdida también), más artística? ¿Entre menos tenga que ver con el arte tal cual se entendía ayer, más arte es?

¿Estaremos cansados de los estereotipos de siempre y queremos crear otros que sean más flexibles, “más tuanis”, “más cool” que con el tiempo se rayarán y ocuparán su lugar en el estante, junto al tomo de Duchamp y Cia. Ltda?
Será este entonces el fin de esas dos viejas y necias preguntas: ¿Qué significa esto? O ¿Dónde está lo bello de tal o cual obra? Cuando la misma ya no requiere, quizá, ser bella a la antigua.

Recuerdo en alguna platica haber tocado estos puntos, pero aplicados a la literatura, recuerdo que hicimos una Literatosis con un explícito poema de Oliverio Girondo. Hoy, me pregunto, si habremos agotado las posibilidades de “lo bello”, si debemos renunciar a la anticuada “belleza”, porque… ¿Se agotaron sus posibilidades? O será que simplemente estamos hartos y nos aburre comer lo mismo siempre. ¿Será que el poder de la costumbre es más influyente precisamente en los detractores de estas cuestiones? Seríamos entonces los artistas infieles, los “arteriegos”, hoy es azul, mañana neón, otro día carnita de monte y así, porque ahora nos cansamos más rápido. Ya no existe la belleza, otros espacios deben ser revelados.

Me parece fascinante porque la montaña que escogimos está bien, pero bien empinada, sobre todo en Nic.
Y pareciera que este capitulo no quisiera tener referente anterior, que sus protagonistas (simularon) el corte rudo al cordón umbilical, como dice la Cantata Estupefacta de Álvaro Urtecho: no patria, no familia, no curriculum.
Hasta donde conozco, y por quiénes están metidos hasta el fondo en este asunto, ya no importa superar o contestar las preguntas de este texto. Ahorita ellos están muy ocupados tallando las letras de un nuevo sistema de lenguaje, o de comunicación. Un alfabeto nuevecito, con una pronunciación diferente, con una caligrafía y una ortografía combinadas con varios líquidos. Y cada año van entregando una letra, o una palabra, o una premisa. Camino hay recorrido. Esta mañana seguiré ese sendero.

About Me

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"You made me confess the fears that I have. But I will tell you also what I do not fear. I do not fear to be alone or to be spurned for another or to leave whatever I have to leave. And I am not afraid to make a mistake, even a great mistake, a lifelong mistake and perhaps as long as eternity too"...