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El gran retorno de la Mica Pelona (y supongamos el resto, suponiéndolo todo ;)


“El doctor le pone la mano en el capullo... y Micaela dice “Ay Doctor, suyo, suyo, suyo. Azúcar y pimienta clavitos de olor, se muere Micaela que llamen al doctor”, dale youtube o escuchala que te va a gustar...


Soye esa Mica, viene fierita ella... Pero antes de todo algunas aclaraciones para aquellos que necesitan la pizarra. Se le llama Mica a sujeto en cuestión por un asunto de codificación entre lectores, nada de menosprecio hay aquí, en todo caso estaría en tu cabeza pipe.
Vemos pues a una Mica más serena, con una propuestita relax, un tanto desganada, con su toque de jeans flojo y sabroso de domingo. Sin embargo no se le quitan dos mañas porque “lo lógico” sería decir que la Mica es la que lo sabe todo (primera maña)...ella está de médica examinando, e hilvanando los hilos que a la Mica le parece que siguen según su tripeo personal de cauce y orientación (y ojo con eso que es chiba), porque la Mica asume su guión de contra-discurso desde la parodia del discurso en cuestión y lo explaya asumiendo de nuevo que el sujeto u objeto de su estudio piensa, siente u optará por tal o cual cosa (segunda maña). La Mica es pues médica, tejedora y adivina. Muy bien Mica, muy bien. Bárrrrbaro Mica (detéctate aquí el recurso y la carcajada). Asumir que la otra persona piensa, siente o hará “esto” vendría a ser en esa vieja película “una novatada” y “a estas alturas no le luce a nadie”. Hay que ver, pues, que la Mica se sabe bien su papel y lo interpreta sin siquiera cuestionarlo, casi como que lo tuviera encarnado. Vean cómo un prejuicio clásico se transforma en un prejuicio posmoderno, su centro nuclear es el mismo pero la membrana es arrastrada por __________ y lo desplaza a otros campos de manera que adquiere diversas formas sin perder su esencia energética. Y luego dicen que el asombro es un “pecado”.
Es interesante cómo la crítica, el subrayado o la observación se hace dentro de “la obra de teatro misma”, es decir sobre la misma base que sostiene tanto al objeto criticado como al objeto criticador. Digamos que algunos queremos salirnos de ahí y explorar y analizar toda la cadena de etcéteras articulados del timbo al tambo que a la Mica tanto le gustan y que ella conecta (hay que reconocer que en ciertos casos las conecta creativamente) como piezas de lego y feeeliz, realizada contemplando su gran figurota poli o monocroma, da igual. Digo, no sé, porque “a estas alturas” hablar de “pureza”, de macrorrelatos cristianoides “tampoco le luce a nadie”.
Aquí estamos en la búsqueda de nuevas estrategias para sobrellevar la mentira sin prejuicios de ningún tipo, cualquier película, “vieja o nueva”, es material re-utilizable (aunque suene algo newtoniano, pero ¿qué se le hace? Ahí vamos). Decía pues, sobrellevar la mentira con o sin aplomo (según el clima) y se pretende armar un edredón parchado “guatemalteco” (¿vas agarrando las comillas Mica? porque dicen bastante y nunca te las pongo de gratis, y lo hago tomando en cuenta su uso oficial con un ligero toque personal), como entrada. Después veremos cómo termina o mejor dicho hasta dónde llega o hasta dónde dejaremos llegar “la cuestión en sí”. Te blogueé alguna vez (hace muchas lunas) que “el asunto” es más “peludo” y al mismo tiempo (agrego ahora) “divertido” de lo que cualquiera podría pensar.
Bienvenida pues y no hay falla. Celebro tu retorno y of course que tengo expectativas de escrituras tuani de tu parte, pero tampoco te me engallés mucho que te desplumo, sazono y hago sopa en un 2 X 3. (son varas Mica, ya te dije: no hay fayfarifa). Aquí estamos para cuando la ocasión lo amerite. Y dejá de ser tan melodramática, que “no te luce”, "Adiós pues".

Comments

David P. said…
ta gueno el nuevo diseño
la eu said…
gracias David, te mando abrazos :)

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