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Showing posts from 2014

Literatura versus Arte Contemporáneo.

Sin duda, la mejor película que he visto este año o "de cuando la literatura vence, gana, desenmascara al arte contemporáneo".  Glorioso momento, capiche?



"Artist: Did you enjoy the performance?

Writer: Parts of it. That violent head-butt explains a lot. Let’s start at the beginning.

Artist: Why not the end? You know, Talia concept love to provoke.

Writer: Don’t bother. There are more important things than provoking me. And this referring to your self in the third person is unbearable. What are you reading?

Artist: I don’t need to read. I live on vibrations, including extrasensory ones.

Writer: Setting the extrasensory aside for a moment what do you mean by vibrations?

Artist: How does one use the crude vulgarity of words to explain the poetry of vibrations?

Writer: Well, try.

Artist: I’m an artist . I don’t need to explain jack shit.

Writer: Then I will write “Lives on vibrations but doesn’t know what they are”.

Artist: I’m starting to dislike this interview. I sense …

Doble línea continua de Eunice Shade

Por Helena Ramos*
Cuando Eunice Shade publicó su primer libro de narrativa corta, El texto perdido (Managua: Editorial Amerrisque, 2007), señalé que ella era la autora nicaragüense que en mayor grado manifestaba la conciencia neomitológica, asumida con una seriedad fervorosa propia de los tiempos de Petersburgo (1913-14) de Andréi Bely (1880-1934) y Ulises (1922) de James Joyce (1882-1941). Doble línea continua, nuevo libro de Shade, evidencia que ella continúa siendo acreedora de aquella honrosa apreciación. El neomitologismo no tiene nada que ver con la profusa utilización de los nombres imágenes procedentes de diversas mitologías. Implica la capacidad de hallar, en los escenarios y sucesos actuales, profundas conexiones arquetípicas. En su libro, Eunice Shade transfigura sin hermosear a la Managua contemporánea. Procura suficientes detalles para proveernos el placer intelectual de seguir las pistas, pero no esclarece en demasía, para no disipar el misterio. Un equilibrio perfecto. …

Rosicler de New Mexico

II
Eunice Shade

Observo desde uno de los extremos del puente, sobre una piedra, viendo a Camilo y Ken cruzar. Sin sospechar que en el futuro seré eso: un puente.
Imagino caer porque estoy hecha de muerte. Intuyo un olvidado sentimiento de infancia. Todo el tiempo mi nueva lengua estuvo aquí. De pequeña sentía la sombra de su presencia hiriéndome. En Gorge Brigde aspiraba la brisa gris de Río Grande mientras revisaba las grietas de mi cuerpo y un extraño flujo me corría por dentro, un campo magnético, una sensación de amor sin amor y la cantidad de aire, el espacio, el río en el centro de la tierra como semilla nuclear atrayéndome. Mis magnetos deseando saltar y besar a la muerte y una mitad mía respiraba la caminata fresca, quizá tocar unos labios, mil veces abrirlos, tocarlos.
Como un piloto en cabina ajusto agujas y mido la temperatura. Cielo despejado y así de acero me elevo y regreso a Albuquerque. La ciudad calla. “There is something about the light in here… artists always come …

A un año de distancia

(primera entrega)

Eunice Shade

Hoy, 3 de marzo de 2014, cumplo un año de vivir en Estados Unidos. Y en ese tiempo que se confunde entre lo lineal y circular, recuerdo a una muchacha llena de sueños, dibujando con el dedo índice la silueta de las nubes sobre la ventana del avión, entrando por las cristalinas puertas de Atlanta, aterrizando en Albuquerque, Nuevo México, en el impacto del aire del desierto que a mi piel dio alergia. Y la sonrisa rubia de Tatiana en medio del parqueo era una luz cálida que me recibía y me conducía a su hogar. Estuve tres días con ella y su gato mientras aprendía a caminar —como un niño que da sus primeros pasos—, a reconocer las señales de tránsito, la geografía, las reglas de una ciudad con vida y caos propios que me condujeron a Sigma Chi Road; esa letra del alfabeto griego que representaba mi nuevo mundo. A esa calle regresaré después.

La primera noche en casa de Tatiana, escribí a Margaret Randall, porque ella vive en Albuquerque, y meses atrás me había …

El viejo audio de Agustín Fernández Mallo

Eunice Shade Hace dos o tres años Agustín Fernández Mallo vino a Nicaragua a dar un taller y a promover sus libros con el apoyo de la Cooperación Española. Era una mañana calurosa de Managua y él estaría en uno de los barrios elegantes de la capital. En Managua existen los cyber cafés y algunos estábamos al tanto. Fernández Mallo sonaba en los medios de comunicación y en las redes sociales, en especial por las Nocilla, y también por diversas polémicas en torno a qué es nuevo y qué no es nuevo en literatura (se aplica al arte). Recuerdo esto porque muchos de los íconos literarios nicaragüenses, una vez que logran cierto éxito o acierto literario o artístico, son señalados injustamente de no proponer nada nuevo. Es una tradición negativa o discurso de la frustración que existe en Nicaragua, tanto en artes como en letras (incluso filosofía); baste revisar las secciones culturales de los periódicos entre 2002 y 2004 para darse cuenta de una serie de notas que salieron respecto al tema, c…

Las Preguntas.

Eunice Shade O sea, que todo este tiempo, muchos de ustedes estuvieron escribiendo de manera inconsciente. Es decir, sin tener presente a dos grandes madres: la Historia y la Filosofía. La primera, porque registra y da cuenta de una gran tradición literaria: piensen no solo en español, sino en lo escrito en otras lenguas, y a lo que probablemente nunca tendremos acceso como lectores y lectoras: Ars longa vita brevis. Y la segunda, porque plantea las preguntas fundamentales que el ser humano no ha logrado responder con certeza, sino con especulación. O bien dicho: con literatura. ¿Qué es La Biblia sino el cuento sagrado y hegemónico de estos lares? Cuentos antiquísimos que graban dos cosas: nuestro paso por la tierra, nuestras reacciones y soluciones ante esa larga caminata; pero también el infinito don de la imaginación humana. La imaginación, será en mi opinión, el don primero del creador y la creadora. La Biblia, que fue la fuente por excelencia de Carlos Martínez Rivas y de otros …