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Showing posts from March, 2014

Rosicler de New Mexico

II
Eunice Shade

Observo desde uno de los extremos del puente, sobre una piedra, viendo a Camilo y Ken cruzar. Sin sospechar que en el futuro seré eso: un puente.
Imagino caer porque estoy hecha de muerte. Intuyo un olvidado sentimiento de infancia. Todo el tiempo mi nueva lengua estuvo aquí. De pequeña sentía la sombra de su presencia hiriéndome. En Gorge Brigde aspiraba la brisa gris de Río Grande mientras revisaba las grietas de mi cuerpo y un extraño flujo me corría por dentro, un campo magnético, una sensación de amor sin amor y la cantidad de aire, el espacio, el río en el centro de la tierra como semilla nuclear atrayéndome. Mis magnetos deseando saltar y besar a la muerte y una mitad mía respiraba la caminata fresca, quizá tocar unos labios, mil veces abrirlos, tocarlos.
Como un piloto en cabina ajusto agujas y mido la temperatura. Cielo despejado y así de acero me elevo y regreso a Albuquerque. La ciudad calla. “There is something about the light in here… artists always come …

A un año de distancia

(primera entrega)

Eunice Shade

Hoy, 3 de marzo de 2014, cumplo un año de vivir en Estados Unidos. Y en ese tiempo que se confunde entre lo lineal y circular, recuerdo a una muchacha llena de sueños, dibujando con el dedo índice la silueta de las nubes sobre la ventana del avión, entrando por las cristalinas puertas de Atlanta, aterrizando en Albuquerque, Nuevo México, en el impacto del aire del desierto que a mi piel dio alergia. Y la sonrisa rubia de Tatiana en medio del parqueo era una luz cálida que me recibía y me conducía a su hogar. Estuve tres días con ella y su gato mientras aprendía a caminar —como un niño que da sus primeros pasos—, a reconocer las señales de tránsito, la geografía, las reglas de una ciudad con vida y caos propios que me condujeron a Sigma Chi Road; esa letra del alfabeto griego que representaba mi nuevo mundo. A esa calle regresaré después.

La primera noche en casa de Tatiana, escribí a Margaret Randall, porque ella vive en Albuquerque, y meses atrás me había …