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Christum dominum nostrum


Eunice Shade

Hace 7 días empezó un cambio en mi vida. Viajé a Miami y pasé la
primera noche en el jardín de la parroquia The Holy Family Catholic
Church. Estos tres años y tres meses de mi regreso a la Santa Iglesia
me han marcado para siempre. Las semillas de la Santa Iglesia en
Nicaragua, la evangelización de la Santa Iglesia en Pittsburgh, la
guía espiritual de San Francisco de Asís y la continuación de mi
alimento espiritual por la Santa Iglesia en Miami me han hecho una
persona nueva. Tanto que sólo vivo para intentar complacer a Dios en
las pequeñas cosas del día. Ustedes son un pequeño grupo de lectores
con quienes comparto y sus oraciones han contribuido en mi
crecimiento, por lo que estoy más que agradecida. Mientras estudiaba
en Pittsburgh, el Espíritu Santo me habló y me hizo reflexionar sobre
mis raíces y lo valioso que son nuestros tesoros nicaragüenses, por
ejemplo la obra de Rubén Darío y de Pablo Antonio Cuadra. Es relevante
que se acuerden: en la educación católica se aprende por la gracia y en
la verdad; que el estudio de tales obras está íntimamente ligado a la
forma que los católicos tenemos de aprender, y que la omnipotencia
permite que la experiencia con Cristo sea única para cada uno de
nosotros, especialmente para aquellos que han sido ofendidos en los
misterios más profundos de nuestra fe. Sufrimos cuando se ofende lo que amamos.
Acceder a la revelación de un don como la misericordia me tomó tres años de
buen pastoreo, y aunque a veces el diablo me engaña pues tengo una
laguna, Dios siempre busca la manera de apoyarme. De ahí que aunque no
vea y no escuche a Dios, sé que siempre está conmigo, que no me suelta, 
y que no me desamparará, aún en las circunstancias más difíciles. 
Rezo todas las noches, no sólo por Estados Unidos; rezo por Nicaragua, 
porque venga un nuevo gobierno. Muchos nicaragüenses saben del fraude electoral 
del sandinismo y derivados, más no saben de su fraude electoral encubierto: 
aquel que promueve la división:  Aquel que ofende nuestra profesión de Fe, 
nuestro Creo en Dios, Padre, Todopoderoso, debemos recordar que nacemos del Agua y del
Espíritu: Hace unos meses presencié el Vía Crucis de los niños en Santa Catalina de Sienna, 
y me conmovió verlos en la oración de las estaciones. Como profesora, aconsejo lo
que muchos ya saben, si usted tiene hijos y los cría en la Fe
católica, en la casa o en el colegio, tenga cuidado con los vecinos,
con sus empleados, con el ateísmo, con los que no creen y no
practican, pues asumen por los menores sin ser familiares de los
menores, como si las personas no tuvieran derecho a rezar antes de cada desayuno, 
almuerzo y cena; a contemplar, reflexionar, discernir, meditar en el camino del
Señor, ni a honrar la santa voluntad del Señor. 
No es la familia, ni los amigos, ni los desconocidos quienes deciden por uno, 
es El Señor y el Fiel, pues cada experiencia con Jesús es única e irrepetible. No es
igual lastimar a un niño y adolescente, que a un adulto, en especial
en una etapa de cultivo de su fe en la que El Espíritu Santo está
presente. Se entra en el Reino de Dios como niño, reflexione cuanto le
cuesta a un menor entrar en el Reino. Oremos por los niños de ayer, los
de hoy y los de siempre, para que encuentren protección y paz en la
Santa Iglesia: que jamás olviden su Santa Cruz, pues como dijera el
Padre Kris Stubna en una de sus homilías sobre el dolor: Se ofrece
nuestro dolor a Jesús. No crece quien no sufre. El dolor es sagrado,
no se hace burla, ni risa de la Santa Cruz de Dios, ni de la Santa
Cruz de nuestros hermanos.Todo católico está llamado a cumplir los
mandamientos. Ningún compromiso serio nace de la risa o del placer,
mucho menos de la intimidación y amenaza. Nicaragua no es una isla y
como es arriba es abajo.

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